Aunque no lo crea existe todo un abanico de aplicaciones tecnológicas para el campo de las sexualidad, por ejemplo: el orgasmometro, una herramienta que mide la intensidad del orgasmo a través del sonido, el ritmo, la velocidad o el tipo de movimiento.
Una de las principales funciones del orgasmómetro es que permite a los usuarios comparar sus relaciones sexuales y medir si están por encima o por debajo de la media de otras parejas.
También existe el sexulator, o lo que es lo mismo la calculadora del sexo. Esta novedosa herramienta establece la frecuencia de las relaciones sexuales y le permite al usuario llevar un control para saber si tiene suficiente sexo o quiere tener más.
Otra de las aplicaciones disponibles se llama sexometerlight, la cual mide la intensidad de los gemidos, gritos y sonidos que se presentan durante el sexo. Además permite guardar estadísticas anteriores y marcar records.