En Venezuela las colas no son exclusivamente para comprar comida. Estas imágenes muestras las largas filas de vehículos para comprar una batería. Y que ante la censura impuesta a la prensa para evitar que se informe sobre esta situación, los mismos conductores, armados con sus celulares son los que difunden los testimonios.
Si el recorrido es a pie, la suerte para encontrar la batería es casi nula, tal como lo confirma este reportero del portal venezolano, La Patilla.
La situación es tan grave que el robo de batería ya es una práctica común todo en las grandes ciudades venezolanas. El desabastecimiento comenzó cuando el gobierno de Maduro intervino las fábricas de repuestos para vehículos.
FUENTE: Luis Alfonso Fernández / Americateve.com