Desde 2006 la revisión para detectar alijos de sustancias estupefacientes en Maiquetía, principal terminal aérea de está en manos únicamente de la Guardia Nacional Bolivariana y no de agentes de la División contra Drogas del Cicpc como fue durante décadas. La medida fue tomada después de la captura de nueve hombres en el aeropuerto de Barajas, Madrid, en septiembre de ese año, que habían salido de Venezuela como parte de una agrupación musical. Cada uno llevaba porciones de cocaína en el estómago por lo que al caso se le conoció como los "narcomúsicos". Los "correos humanos" fueron preparados y pasaron los controles con la complicidad de funcionarios policiales.
Sin embargo, expertos venezolanos como Mildred Camero advierten de lo desacertado que es dejar en manos de militares el control del tráfico de estupefacientes: "Un militar nunca va a tener una visión policial como la tienen los civiles porque se rige por obediencia y subordinación, lo que le resta independencia y libertad de acción, elementos importantes en una investigación penal y sobre todo en drogas".
A menudo se registran casos como el de un jet de Laser que despegó de Maiquetía el 16 de abril hacia República Dominicana y tuvo que devolverse cuando apenas tenía cinco minutos de vuelo. El avión, un MD 80 con capacidad para 153 pasajeros, parecía estar en buen estado. La razón suministrada extraoficialmente fue que una de las ruedas no pudo replegarse correctamente.
Cuando revisaron los equipajes descubrieron que había 4 maletas sin dueño y en su interior había 168 kilos de cocaína.
El hallazgo nunca fue divulgado por el Ministerio Público ni por la Oficina Nacional Antidrogas. Los fiscales que investigaron el caso detuvieron a siete personas, entre ellas a un teniente del destacamento 53 de la Guardia Nacional Bolivariana.
Tal como ocurrió con el caso del alijo enviado en un vuelo de Air France, de cuyo despegue se cumplió un año el pasado 10 de septiembre, las pesquisas no profundizaron en cuanto al origen de la droga ni las fortunas que se movieron para posibilitar la colocación de las maletas en el avión. Versiones no confirmadas indican que uno de los equipajes fue introducido en el lugar donde se pliega una de las ruedas y que por eso se atascó.
El portavoz de la organización Rescate Humboldt Enrique Martín ?experto en temas de seguridad aeronáutica? advirtió que estos casos ocurren a diario. Algunos son descubiertos en Venezuela, otros en el lugar de destino. Pero la insistencia en cuanto al paso de drogas indica que numerosos alijos pasan inadvertidos.