Es apenas uno de los tantos casos de tortura que se han reportado en Venezuela cometidos por policías y militares del régimen de Maduro contra jóvenes estudiantes. A Carlos Pellicer y Abraham Moreno los secuestraron, golpearon y torturaron.
Según los activistas de derechos humanos, estas prácticas no se cometían en Venezuela desde la dictadura de Marcos Pérez Jiménez.
Además el régimen de Maduro sigue utilizando a los poderes públicos para silenciar a la disidencia. Lo hace con una cacería de brujas sobre todo aquel vinculado a las protestas contra el gobierno.