Nicolás Maduro se contradice una y otra vez en sus declaraciones contra estados unidos. Por un lado amenaza con suspender cualquier relación con Washington y por el otro designa un embajador ante esta nación que primero viajará como encargado de negocios.
Maduro busca contener la presión que ejerce el congreso estadounidense sobre funcionarios chavistas acusados de violación de derechos humanos, lo hace no solo amenazando a la Casa Blanca, también a la comunidad venezolana que vive aquí, en Estados Unidos.
Pero a los pocos minutos su discurso de vuelve contradictorio.
Y hasta tiene listo a un joven diplomático para que inicie un nuevo vínculo con el gobierno de Obama.
Durante el encuentro con sus ministros en el palacio de Miraflores, Maduro también apoyó la denuncia contra María Corina Machado por el supuesto plan de magnicidio. La diputada opositora no tiene dudas que cuba esta detrás de las acusaciones.
Machado acudió a la fiscalía a contrademandar a la cúpula chavista.
La próxima semana se estará realizando en Paraguay la asamblea general de la OEA donde no se descarta que la situación de Venezuela sea analizada durante el encuentro.