Más control al estilo cubano en Venezuela: el gobierno chavista insiste en implementar un sistema biométrico de libreta de racionamiento para la compra de alimentos en las cadenas de supermercados privados. El mecanismo consiste en registrar tanto la cédula de identidad como la huella dactilar del comprador, y de esa manera evitar que adquiera el mismo producto en más de una oportunidad durante la misma semana.