La justicia venezolana ahora tiene en la mirilla a los dos estudiantes opositores al gobierno venezolano que fueron expulsados de Colombia hace 72 horas por orden de Juan Manuel santos. La madre de Lorent Saleh, el primero en ser deportado, denuncio que no le permiten ver a su hijo y tampoco a sus abogados.
El otro joven, entregado por Colombia al Régimen de Maduro, es Gabriel valles, quien pudo declarar a los medios de comunicación minutos antes que se lo llevaran detenido para su deportación.
La controversia salpico principalmente a Juan Manuel Santos por entregar a los opositores venezolanos.
El exilio venezolano prepara acciones de protesta frente a la sede del consulado de Colombia en Miami para expresar su rechazo a la decisión de Santos.
A propósito del proceso judicial contra los jóvenes, el foro penal venezolano aseguro que aislar e incomunicar a personas detenidas o presas es una forma de tortura. Así lo denunciará próximamente ante la ONU.