El apoyo a Nicolás Maduro está en su nivel más bajo. La crisis económica que pasa por la escasez de alimentos, la inflación y el costo de los productos así como la inseguridad y los últimos sucesos como el asesinato del diputado oficialista y la muerte de los cinco integrantes de los colectivos también han afectado la popularidad del mandatario, sobre todo entre los mismos chavistas. Esto lo saben sus adversarios quienes buscan aplicar nuevas estrategias.
El aumento de la ingobernabilidad parece indetenible en Venezuela. Las protestas de calle serán una herramienta constitucional para la oposición que sigue calificando al régimen de autoritario.
Se cree que la respuesta del gobierno a las manifestaciones será con represión sobre todo cuando se aproximan las elecciones parlamentarias de 2015. Muchos también se preguntan si está en puerta un estallido social en Venezuela.