"La gente quiere efectivo porque quiere deshacerse de él tan rápido como sea posible", explicó al periódico,
de la Universidad de Johns Hopkins, experto en cuestiones monetarias.
El alto costo de las transacciones con tarjeta de crédito fomenta el pago en efectivo, por lo que se volvieron cotidianas situaciones disparatadas en las que "una cena en un buen restaurante puede costar un fajo de billetes del tamaño de un ladrillo", ejemplifica el diario estadounidense.
La impresión de billetes tercerizada tiene un costo y es alto: cientos de millones de dólares, según las fuentes consultadas por el medio.
Tercerizar la impresión de billetes cuesta cientos de millones de dólares
No alcanza con disuadir al gobierno chavista de acudir a empresas privadas extranjeras, ya que la falta de papel de seguridad –un suministro sometido a la misma escasez que cualquiera de los otros suministros por los que Venezuela no está pudiendo pagar– hace imposible la emisión de divisas en los volúmenes que requiere la
economía caribeña.