Maduro busca separarse de la debacle que ha provocado la deuda de cuatro mil millones de dólares que mantiene su gobierno con las principales líneas aéreas que han suspendido sus operaciones en Venezuela o han limitado sus vuelos y boletos. Para Maduro hay una razón que justifica el problema.
Si es así lo que muchos venezolanos se preguntan es por qué ahora el gobierno decide vender el avión presidencial para comprar nuevas aeronaves tal como lo revelo uno de los ministros de Maduro.
Por otra parte las manifestaciones estudiantiles en Venezuela superan los cien días en medio de una feroz crisis económica que devora el bolsillo de los ciudadanos.
Por otra parte avanzan las acciones de legisladores estadounidenses para lograr que el congreso en pleno active las sanciones contra funcionarios del gobierno venezolano.