Infantino se vio obligado a abandonar el plan a primera hora del sábado después de la renuncia de su asesor principal, que formaba parte de un comité de la Casa Blanca, y de que el organismo rector del fútbol en Asia se sumara a Europa y Norteamérica en su oposición.
Infantino había propuesto crear una empresa de 20.000 millones de dólares para gestionar el Mundial con inversores privados, pero provocó una reacción adversa que fue en aumento cada día desde el anuncio del martes.
“Debemos identificar a los responsables y exigirles que rindan cuentas”, señaló la UEFA en un comunicado el sábado. “No debería descartarse ninguna opción. La actual dirigencia de la FIFA no solo ha perdido la confianza de la UEFA, sino también la de muchos otros miembros de la familia del fútbol”.
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.