La iniciar su último día en Beijing, Trump insistió en redes sociales que el mandatario chino Xi Jinping lo había “felicitado por tantos enormes éxitos” y que únicamente se refería a su predecesor, el expresidente Joe Biden, cuando “de manera muy elegante se refirió a Estados Unidos como una nación quizás en declive”.
Beijing ha mostrado poco interés público en las solicitudes de Estados Unidos para que se involucre más en la solución del conflicto en Irán, aunque Trump afirmó en una entrevista con Sean Hannity, de Fox News, que Xi se había ofrecido a ayudar. Además, la Casa Blanca cree que Beijing aún puede hacer más para frenar el flujo hacia México de precursores químicos para la elaboración de fentanilo, el cual ha causado estragos en muchas comunidades de Estados Unidos.
Xi, por su parte, advirtió a Trump durante sus conversaciones privadas que sus diferencias con relación a Taiwán, si se manejan mal, podrían poner a las dos potencias más dominantes del mundo en un camino hacia “choques e incluso conflictos”, según funcionarios del gobierno chino.
Pero el secretario de Estado, Marco Rubio, dijo a NBC News que la política de Estados Unidos hacia Taiwán “no ha cambiado” y advirtió que sería “un terrible error” que China intente tomar Taiwán por la fuerza. También describió los comentarios de Xi como una práctica habitual.
“Ellos siempre lo plantean. Nosotros siempre dejamos en claro nuestra posición y pasamos a los demás temas”, manifestó Rubio, quien fue uno de los asesores de alto nivel que acompañaron a Trump en las conversaciones.
En las últimas semanas, China ha buscado poner mayor énfasis en su postura de que Taiwán es parte “central” de sus intereses y es clave para garantizar una relación estable con Estados Unidos.
Trump ha exigido que Taiwán aumente su gasto de defensa, y la Casa Blanca anunció en diciembre la venta de un paquete de armas por 11.000 millones de dólares para Taiwán, el más grande hasta la fecha para la isla.
Pero Estados Unidos aún no ha comenzado a entregar ese armamento, y Trump había dicho que tenía previsto discutir el asunto con Xi durante su visita a Beijing. También se ha quejado de que Taiwán le “robó” a Estados Unidos el negocio de los semiconductores y ha hecho un llamado para que Taiwán le pague a Estados Unidos por su protección.
Mientras tanto, Trump ha presionado a Taipéi con la amenaza de pronunciados aranceles e incentivos de la era de su predecesor Joe Biden para que acepte realizar enormes inversiones en la fabricación de semiconductores en Estados Unidos y para que compre miles de millones de dólares en gas natural licuado y petróleo estadounidense. La actitud hacia Taiwán ha generado dudas sobre si Trump podría estar dispuesto a reducir el apoyo estadounidense a la isla.
Ma Chun-wei, experto en relaciones entre China y Taiwán en la Universidad Tamkang de Taiwán, dijo que la relación de defensa entre Washington y Taipéi ha llevado a China a endurecer su retórica.
“Xi Jinping debe mostrar que el asunto de Taiwán está en manos de China. Debe proyectar esa imagen, o de lo contrario sería criticado”, señaló Ma.
China quiere que se reabra el estrecho de Ormuz Irán fue parte de la agenda de la reunión entre Trump y Xi del jueves en el Gran Salón del Pueblo.
Ambos mandatarios coincidieron en que el estrecho de Ormuz —el cual ha estado prácticamente cerrado desde el inicio del conflicto con Irán— debe reabrirse para satisfacer la demanda energética mundial, dijo Trump en una entrevista con Fox News. Aproximadamente el 20% del petróleo comercializado a nivel mundial pasaba por el estrecho antes de que comenzara la guerra el 28 de febrero.
Durante la entrevista, Trump añadió que Xi se ofreció en privado a ayudar para resolver el conflicto con Irán, aunque no quedó claro lo que eso significaba, tomando en cuenta la asociación estratégica entre Beijing y Teherán.
“Le gustaría ver abierto el estrecho de Ormuz”, dijo Trump. “Dijo: si puedo ayudar en algo, me gustaría ayudar”.
Trump también señaló que Xi estaba en contra de la implementación de cualquier tipo de cobro a los buques que crucen el estrecho y manifestó su interés en que China pueda comprar más petróleo de Estados Unidos para reducir su dependencia en un futuro en el crudo del Golfo.
Trump había restado importancia en los últimos días a las conversaciones con Xi sobre la guerra en Irán, la cual ha disparado los precios de la energía y amenaza con hundir a la economía mundial en una recesión si el conflicto no concluye pronto.
“Tenemos muchas cosas de qué hablar. No diría que Irán es una de ellas, para ser sincero con ustedes, porque tenemos a Irán prácticamente bajo control”, dijo Trump el martes, poco antes de volar a Beijing.
Pero antes de que el Air Force One pudiera aterrizar en la capital china, Rubio dijo que funcionarios del gobierno presentarían a su contraparte china el argumento de por qué deberían estar interesados en presionar a Irán para que llegue a un acuerdo que ponga fin a la guerra.
“Las economías se están desmoronando debido a esta crisis”, comentó Rubio a bordo del avión presidencial. Esa dinámica, añadió el miércoles, hará que los consumidores “compren menos productos chinos”.
“Así que les conviene resolver esto”, sostuvo Rubio.
De hecho, los chinos, que han criticado los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán, tienen una enorme influencia al ser el principal socio comercial de Irán. Beijing ha logrado capear los daños económicos de la guerra con la ayuda de sus reservas estratégicas de petróleo, pero ese respaldo no es ilimitado. Economistas afirman que el conflicto con Irán aún podría tener un gran impacto en la economía china, que depende en gran medida de las exportaciones.
¿Habrá algún gran acuerdo empresarial? Antes de la visita, la Casa Blanca insistió en que Trump no haría el viaje sin tener la mira puesta en asegurar resultados, lo que deja entrever que podría haber anuncios en materia comercial.
Esos aún podrían llegar. Estados Unidos espera concretar compromisos de China para comprar soya y carne de res estadounidenses. Trump dijo a Fox News que Xi había indicado un compromiso para que China compre 200 aviones Boeing de Estados Unidos.
Los presidentes discutieron el jueves sobre la posibilidad de aumentar las compras de China de productos agrícolas de Estados Unidos y sobre oportunidades para que ambas partes amplíen la inversión en los mercados del otro, según la Casa Blanca. Funcionarios del gobierno de Trump también quieren establecer una Junta de Comercio con China para abordar las diferencias comerciales entre los dos países.
El primer ministro chino Li Qiang subrayó la necesidad de amistad y cooperación entre Estados Unidos y China durante su diálogo con titanes empresariales de Estados Unidos, incluidos Elon Musk, de Tesla; Tim Cook, de Apple; y el director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, quienes fueron parte de la delegación de Trump en Beijing.
“China y Estados Unidos han podido mantener un diálogo y una comunicación franca y fluida y salvaguardar activamente una relación bilateral estable y saludable” pese a la turbulencia internacional, dijo Li.
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Los periodistas de The Associated Press Huizhong Wu y Simina Mistreanu en Bangkok, y Darlene Superville y Josh Boak en Washington, contribuyeron a este despacho.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP