El presidente Trump dice que Washington mantiene contactos con La Habana en medio de tensiones por el bloqueo al petróleo
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que su administración está en negociación con líderes cubanos para alcanzar un acuerdo energético, en medio de una escalada de tensiones por las sanciones dirigidas a cortar el suministro de petróleo a la isla.
Trump hizo estas declaraciones tras varias advertencias sobre la crisis energética que enfrenta Cuba, un país que ha perdido gran parte de sus fuentes tradicionales de crudo y que depende de importaciones para su economía.
Desde su residencia en Mar-a-Lago, Florida, Trump afirmó que Washington está hablando con “altos funcionarios de Cuba” para negociar un acuerdo, especialmente tras la orden ejecutiva que impuso aranceles a países que suministren petróleo a la isla.
El mandatario señaló que Cuba está en una situación crítica sin dinero ni petróleo y que la isla “probablemente vendrá a buscar un acuerdo” con Estados Unidos ante esa realidad.
Trump también dijo que solicitó personalmente a México que detuviera el envío de crudo a Cuba —y México accedió— en un gesto que subraya la presión diplomática sobre La Habana.
Contraste con la postura cubana
Aunque Trump afirma que hay negociaciones “cerca de un acuerdo”, el régimen cubano ha rechazado conversaciones formales con Estados Unidos sobre este tema, insistiendo en su soberanía y rechazando la narrativa de presión externa.
En semanas recientes, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel afirmó que no existen conversaciones con el gobierno estadounidense, salvo contactos técnicos en ámbitos como migración, y que cualquier diálogo debe basarse en respeto mutuo e igualdad.
Contexto de las tensiones energéticas
La escalada se produce en un contexto de grave crisis energética en Cuba, marcada por apagones frecuentes y un colapso en el suministro tras la reducción del crudo procedente de Venezuela y otras fuentes. En respuesta, Trump firmó una orden que posibilita aranceles a países que proporcionen petróleo a la isla en un intento por aumentar la presión económica sobre el régimen.