Se construyó entre los años 1907 y 1909 para alojar la oficina de cambio de valores o sea la bolsa Cubana equivalente a Wall Street. Por lo que puede ser lo efímero de los valores se decidió colocar una estatua de bronce del dios griego Mercurio, siendo el el dios del comercio, las cosas volátiles, los viajeros, la elocuencia y también de los ladrones.
El nombre Mercurio se le ha puesto a un mineral que amalga con el resto de los metales, la conocida amalgama usada por los dentistas para reconstruir grandes molares, es una amalgama de Mercurio con plata, estaño, cobre y zinc, también se nombró a un planeta del sistema solar por sus gases volátiles.
La imponente figura del edificio para aquel entonces, fue construida por el arquitecto Tomas Mur,
en una manzana con la dirección Lamparilla # 2, y las calle aledañas Oficio, Baratillo y Obrapía.
La Lonja del Comercio es un edificio Renacentista con arcos y un gran portal para guarecerse del fuerte calor del sol en verano, su centro tiene un gran patio y el edificio crece alrededor de el,
Adentro del edificio tiene decoración morisca. Arriba hay una gran cúpula de bronce, que deja entrar aire e iluminación con una estatua también de bronce de cuatro metros del dios griego Mercurio. Ella gira por un curioso mecanismo creado por los cubanos. Esta estatua ha resistido los ciclones pasados por La Habana desde su colocación.
La pujanza en el mercado a principio del siglo XX fue la razón de la creación de la Lonja del Comercio.
Por una razón que nunca entendí, mi papá la nombraba y la tenía como punto de referencia en La Habana vieja antes del 1959.
Aunque está declarada patrimonio de la humanidad, hoy en día está llena de entresuelos y oficinas de negocios de coroneles sobre turismo fundamentalmente, ya no es para lo que fue creada, pues en Cuba solo los coroneles tienen acceso a los productivos negocios, ellos son los verdaderos capitalistas, a lo que el pueblo cubano le está prohibido ser.