Durante el segundo juicio que tiene lugar para determinar las circunstancias del deceso de Maradona, la fiscalía pidió el jueves al tribunal el allanamiento de la empresa privada de salud Swiss Medical —donde se atendía el exfutbolista— para secuestrar su historial médico. Lo hizo luego de admitir que una parte de los antecedentes clínicos aportados a la causa eran en realidad del padre del exjugador, también llamado Diego Maradona.
El tribunal que encabeza el proceso judicial deberá anunciar en las próximas horas su decisión sobre el pedido.
El excapitán de la selección que conquistó el Mundial en 1986 falleció de un ataque cardíaco el 25 de noviembre de 2020, mientras cumplía una internación domiciliaria en una casa situada en las afueras de Buenos Aires. Allí el exfutbolista, entonces de 60 años, intentaba recuperarse de una cirugía practicada dos semanas antes en una clínica para removerle un hematoma subdural.
Los procesados están imputados de homicidio simple por dolo eventual, que es cuando el victimario sabe que su conducta puede ocasionar un daño, pese a lo cual continúa con la acción. Se castiga con una pena máxima de 25 años de prisión.
Un anterior juicio sobre el caso fue declarado nulo en abril pasado, después de que saliera a la luz la conducta indebida de una jueza miembro del tribunal, quien participaba clandestinamente en la realización de un documental sobre el proceso.
Ahora, el revuelo se produjo a raíz de los señalamientos que hizo dos días atrás el abogado de la imputada Nancy Forlini —jefa de cuidados domiciliarios de la empresa privada Swiss Medical— advirtiendo que en la causa fue aportada, en realidad, la historia clínica del padre de Maradona.
Esos antecedentes formaron parte del informe de una junta médica que la fiscalía manejó como prueba clave en contra de los acusados. La junta señaló que estos últimos no le dieron a Maradona un seguimiento médico adecuado.
El fiscal Patricio Ferrari dijo estar enfurecido con la situación. Explicó que la fiscalía solicitó las historias clínicas del exjugador a fines de 2020 y que a principios de 2021 la empresa de medicina les aportó documentación. Indicó que como los números de los afiliados pueden mutar, se pidió la documentación con el nombre del paciente, el DNI y "el último número de afiliado que tuvo”.
La teoría del error Nicolás D’Albora, abogado de Forlini y que a su vez actúa en otros ámbitos como letrado de Swiss Medical, negó el jueves ante periodistas haber sido parte de algún ardid para despegar a su defendida de la acusación que pesa en su contra.
Señaló que hubo "errores” y que uno de ellos se produjo cuando la empresa de medicina envió informes en el marco de la causa que no eran los que correspondían.
Aseguró que su estudio jurídico se dio cuenta de la equivocación el martes, porque había estudios de laboratorio que se referían a una internación del exjugador en 2015, cuando en ese entonces no estaba internado. Según explicó, la documentación enviada consignaba que pertenecía a Diego Armando Maradona, aunque los números de afiliado y de historia clínica adjuntados eran los de su padre.
“Hubo un error, sí, cometido por el área de laboratorio (de la empresa de salud)... si alguien de Swiss Medical realizó alguna alteración va a tener que responder por eso”, sostuvo D'Albora.
El abogado apuntó contra el fiscal y los integrantes de la junta médica por no haberse dado cuenta durante años de la equivocación.
En tanto, abogados querellantes que representan a familiares de Maradona afirmaron que esta falta no modifica la pericia de la junta médica.
Además de Forlini, están imputados el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz y el médico Pedro Di Spagna. También el representante de la empresa que ofrecía el servicio de enfermería Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón.
FUENTE: AP