A Justin Ross Harris de 33 años se le acusa de lo inimaginable. De asesinar a su hijito de 22 meses dejándolo encerrado en un todoterreno por más de siete horas. La policía dice que Harris y su hijo Cooper hicieron una parada en un restaurante de comida rápida la mañana del 18 de junio y luego se suponía que lo dejara en la guardería infantil pero en lugar de eso se fue al trabajo.
Pero este puede no ser el caso de un niño olvidado por accidente. Una nueva orden de arresto indica que Harris regresó a su auto a la hora de almuerzo y puso algo dentro. A todas estas su hijito estaba atado a la silla infantil. El hombre se encuentra en la cárcel sin derecho a fianza. Deberá comparecer ante un juez la semana entrante. La madre del niño no ha querido hacer comentarios a la prensa