Durante la noche se confirmó el deceso de cuatro personas, además de las tres víctimas mortales iniciales, explicó la policía nacional irlandesa, la Garda Síochána. Otras ocho personas estaban hospitalizadas y hay varios desaparecidos luego de la explosión que arrasó la estación de servicio de Applegreen en Creeslough, en el condado de Donegal.
“La búsqueda y recuperación de más víctimas continúa", señalaron las autoridades.
Equipos de emergencias de Irlanda y la vecina Irlanda del Norte participan en el operativo.
La explosión arrasó el edificio de la gasolinera, donde estaban la principal tienda y la oficina de correos de la localidad, y causó daños en inmuebles cercanos.
El primer ministro de Irlanda, Micheál Martin, calificó la jornada como una de las “más oscuras para Donegal y para todo el país”.
“La gente en toda la isla quedará paralizada por la misma sensación de conmoción y absoluta devastación que (tienen) los habitantes Creeslough ante esta trágica pérdida", apuntó.