No estaba claro aún qué causó el desplome del edificio residencial de cuatro pisos en Amán el martes. Diez personas estaban heridas. Los equipos habían estado buscando sobrevivientes y el miércoles salvaron a un bebé. No estaba claro el número de desaparecidos.
Un portavoz del directorio de seguridad pública dijo que la cifra de muertos subió a 10 con el descubrimiento del jueves.
Las autoridades han acusado a tres personas de múltiples cargos de causar muerte y daños por el derrumbe. La prensa estatal las identificó como uno de los dueños del edificio, su contratista de mantenimiento y su técnico de mantenimiento.
El edificio esta ubicado en Jabal al-Weibdeh, un viejo distrito capitalino popular entre los residentes acaudalados y expatriados, pero que también incluye algunas áreas pobres.