Los organizadores, por su parte, rechazaron una propuesta de realizar el evento en otro lugar.
Desde hace una década, una agrupación llamada “Memorial” realiza cada 29 de octubre una ceremonia en la que se leen los nombres de las víctimas ejecutadas durante la dictadura estalinista. El evento se ha realizado en el Peñón Solovetsky, una enorme roca que era parte de la muralla de la prisión que dio origen al gulag.
La asociación vecinal dijo que debido a unas obras de construcción, el evento no podrá realizarse ahí este año. Propuso trasladarlo a “La Muralla de Lamentos”, un monumento erigido en honor a las víctimas de la represión.
En un comunicado, Memorial dijo que cambiar el lugar del ritual es "inaceptable”.
