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SUSCRIBITEEl barrio de Villa Fátima, al norte de la ciudad, nuevamente fue el campo de batalla entre policías que lanzaban gas lacrimógeno y cocaleros que disparaban piedras y petardos en medios de transeúntes y viviendas. Los choques continuaron por la noche.
Por la tarde una parte del cuarto piso ardía hasta que los bomberos llegaron a sofocar el fuego. Los dueños del inmueble culparon a la policía mientras la fuerza policial negó este hecho.
Los vecinos salieron a pedir que de una vez se resuelva el problema porque sus inmuebles y negocios están en peligro.
Las imágenes televisivas mostraron un herido que cayó de un peñasco y a otro con una herida en la cabeza. Las autoridades aún no dieron un informe oficial.
“Por favor, compañeros, no queremos enfrentarnos. Déjennos entrar a nuestro mercado, no vamos a enfrentarnos”, decía con una bandera indígena en sus manos la cultivadora de coca, Mónica Gonzales.
La policía detuvo a seis personas. El conflicto inició el pasado lunes cuando un grupo de los cocaleros en disputada tomo el control del mercado. El otro grupo acusa al gobierno y a la policía de apadrinarles.
El choque cada vez es más fuerte. El viernes resultaron quemados cinco vehículos de la policía.
El vicepresidente David Choquehuanca ha convocado a los sectores a reuniones para buscar acuerdos, pero hasta el momento no ha se ha logrado un acercamiento.
La disputa es por el control de un mercado legal en Villa Fátima, donde productores y comerciantes venden la hoja para uso tradicional como el masticado y las infusiones, pero diversos estudios dicen que buena parte de la producción se desvía a la fabricación de cocaína de la que Bolivia es tercer productor mundial después de Colombia y Perú.
FUENTE: Associated Press

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