El monumento con un cortacésped dedicado a Carlos Ramirez fue instalado esta semana en Roswell, Nuevo México, reportó la televisora KRQE.
Ramirez falleció el mes pasado en Lubbock, Texas. En Roswell se le conocía como el “hombre del cortacésped” debido a que se sentó afuera de la iglesia Saint Andrews de la ciudad durante casi 50 años y cortaba céspedes para ganar dinero.
Después de que murió, se erigió un monumento en su honor con un cortacésped blanco cerca de la iglesia, pero fue robado al día siguiente.
El nuevo monumento tiene una nota que insta a la gente a dejar el cortacésped en su sitio.
