Teherán, que ha ejercido una importante influencia sobre Bagdad desde la invasión encabezada por Estados Unidos en 2003 que derrocó a Saddam Hussein, espera mantener las exportaciones a su vecino a pesar de las renovadas sanciones. Irak es el segundo mayor mercado de Irán por detrás de China, y compra todo tipo de productos, desde alimentos y maquinaria a electricidad y gas natural.
En una conferencia de prensa conjunta luego de su reunión con Salih, el presidente iraní, Hasán Ruhani, dijo que discutieron incrementar el comercio de electricidad y productos derivados del petróleo y el establecimiento de zonas de libre comercio a lo largo de la frontera. Además, hablaron de proyectos petroleros conjuntos y de la mejora del transporte entre las dos naciones.
El comercio entre los dos países se acercó a los 7.000 millones de dólares en 2017, y las dos partes se comprometieron a llegar hasta los 8.500 millones de dólares este año. Ruhani apuntó que podrían llegar a alcanzar los 20.000 millones anuales.
Salih también se comprometió a mejorar las relaciones entre Bagdad y Teherán y sugirió la formación de un “nuevo sistema regional”, que incluya a Irak e Irán, basado en la “integridad política, los intereses nacionales y la cooperación entre naciones y gobiernos”, pero no ofreció más detalles.
El pasado mayo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, retiró a Washington del histórico acuerdo firmado en 2015 entre Teherán y las potencias nucleares. Los observadores de Naciones Unidas sostienen que Irán sigue cumpliendo el pacto por el que accedió a limitar su enriquecimiento de uranio a cambio de un alivio de las sanciones económicas.
Desde entonces, Trump anunció las imposición de nuevas sanciones, que calificó como “más duras” de la historia contra Irán, y el país ha visto cómo sus exportaciones de petróleo se desplomaron y su moneda perdió la mitad de su valor. La mayor parte de las sanciones, contra el petróleo y las finanzas, entraron en vigor el 5 de noviembre.
Estados Unidos, que proporcionó ayuda militar crucial a Irak en su batalla contra el grupo extremista Estado Islámico, concedió una exención de 45 días a Bagdad para la compra de gas y electricidad a Irán.
Salih dijo que el país no debería ser "un campo de batalla entre demandas y voluntades enfrentadas".
FUENTE: Associated Press
