Europol dijo en un comunicado que la red cobraba a cada migrante vietnamita 18.000 euros (20.500 dólares) para llevarlos a la Unión Europea a través de Sudamérica.
Cada grupo de hasta 12 migrantes era guiado por un traficante que hablaba inglés y les facilitaba el viaje.
La policía allanó 10 casas y más de 100 salones de belleza en España después de enterarse de que la mayor parte de la operación de tráfico humano se basaba en Barcelona.
La red también proveía a los migrantes con documentos de residencia falsos.
