Las autoridades atribuyen el descenso a una mayor seguridad y otros esfuerzos a nivel nacional para proteger a los rinocerontes. Los nuevos datos demuestran que menos rinocerontes son cazados ilegalmente en la mayoría de las provincias de Sudáfrica, hábitat de la mayor cantidad de rinocerontes en el mundo.
Vietnam y China son mercados ilegales clave para los cuernos de rinocerontes. Algunos de sus compradores creen que cura enfermedades si se consumen pulverizados, aunque no hay evidencia de que el cuerno, hecho de la misma sustancia que las uñas de los humanos, tanga algún valor medicinal.

