Los milicianos, procedentes de la vecina Somalia, atacaron el asentamiento de Kamuthe, en el condado de Garissa, donde prendieron fuego a un puesto policial y destruyeron una torre de telecomunicaciones, según un reporte policial al que tuvo acceso The Associated Press.
Tres maestros no musulmanes fueron asesinados y otro musulmán fue secuestrado, según el reporte. Los agresores perdonaron la vida a una enfermera por ser mujer, señaló la policía.
Al-Shabab ha prometido vengarse de Kenia por la presencia de sus tropas en Somalia desde 2011 para combatir a la milicia. El grupo ha realizado muchos ataques en Kenia en los que ha matado a cientos de personas.
El grupo, vinculado a Al Qaeda, atacó este mes una base militar utilizada por fuerzas keniatas y estadounidenses, matando a tres estadounidenses y destruyendo aeronaves y otros equipamientos.
Al-Shabab ha aumentado la frecuencia de sus ataques desde diciembre en los cinco condados kenianos que hacen frontera con Somalia, y que el gobierno considera una zona de riesgo por extremismo. Las incursiones tomaron por sorpresa a las fuerzas de seguridad en todas las ocasiones, según analistas.
