Provocadas inicialmente por los aumentos de precios y la escasez, las protestas no tardaron en exigir la renuncia de al-Bashir, quien lleva dos décadas en el poder. La represión ha causado decenas de muertes desde que comenzó la ola de manifestaciones en diciembre.
Estudiantes, médicos, mercados, transportes públicos y otros profesionales se plegaron a la huelga, de acuerdo con fotos y videos provistos por activistas y divulgados por la Asociación de Profesionales Sudaneses. Esta organización que agrupa a sindicatos independientes ha encabezado la ola reciente de protestas.
Sarah Abdel-Jaleel, vocera del grupo, dijo en un video el lunes por la noche que la huelga es parte de la “resistencia pacífica” al gobierno.
Las agencias de inteligencia y seguridad, junto con al-Bashir, aseguran que las protestas son obra de potencias extranjeras “malignas”, y ha jurado detenerlas.
Al-Bashir ha prohibido las reuniones públicas no autorizadas y otorgado poderes excepcionales a la policía bajo un estado de emergencia proclamado el mes pasado. Las fuerzas de seguridad han atacado las manifestaciones con gases lacrimógenos, balas de caucho, munición de guerra y garrotes.
Los activistas dicen que al menos 57 personas han muerto en la ola actual de protestas, aunque el gobierno y la policía dicen que son 30. Estas son cifras de hace varias semanas.
Dirigentes opositores, médicos, periodistas y estudiantes han sido arrestados junto con unos 800 manifestantes. Se ha impuesto leyes de emergencia y toque de queda en varias ciudades.
El período de al-Bashir finaliza en 2020 y no podría ser reelegido sin una enmienda constitucional.
FUENTE: Associated Press

