En una conferencia de prensa dirigida por el gobernador de Puebla, Miguel Barbosa, junto con autoridades civiles, militares, las autoridades explicaron que se evitó una tragedia mayor gracias a una llamada de emergencia previa a la explosión, alertando de una nube blanca y olor a gas, lo que permitió la evacuación de 2.000 personas en un radio de un kilómetro.
No obstante, Barbosa indicó que han empezado las labores de rescate con binomios caninos por su pudiera haber personas entre los escombros aunque indicó que no hay reportes de personas desaparecidas.
El suceso más grave de este tipo ocurrido en México recientemente por una fuga de combustible fue en enero de 2019 en Tlahuelilpan, al norte de Ciudad de México, donde murieron más de 70 personas.