Los hechos se produjeron el 6 de enero cuando los waorani de la comunidad Bataboro, a 210 kilómetros al sureste de la capital, atacaron con armas de fuego, lanzas y cerbatanas el campamento para demandar ayuda y atención de necesidades materiales. Más adelante el ejército desalojó a los indígenas en una refriega de la cual quedaron alrededor de 6 militares heridos, ninguno de gravedad
En declaraciones a la AP, el dirigente indígena señaló que luego de conversar con el gobernador de la región esperaban que los cuatro detenidos queden libres en unas dos semanas, cuando las gestiones con las autoridades y la justicia surtan efecto.
Señaló que uno de los temas de controversia es que los indígenas quieren que las petroleras les den herramientas y otros materiales, lo que está prohibido por ley.
Añadió que uno de los elementos que podrían facilitar la liberación de los cuatro detenidos es una carta-compromiso de los waorani en que se comprometan a no volver a atacar las instalaciones petroleras.
En marzo del 2011 se registró una situación similar, cuando un campo de la misma petrolera fue atacado y tomado por un grupo de esta comunidad, que exigían la entrega de obras para su comunidad, mientras que el 2012 cerraron la vía de acceso al campamento.
