Originalmente era feria de mercaderes, fue en 1846 cuando obtiene permiso del Cabildo para organizar su feria de 3 días (feria que favoreciera tanto a ganaderos como a agricultores). Durante su semana y media de feria son típicos sus buñuelos fritos en peroles, los churros o "calentitos" con chocolate... Y es que la feria de Sevilla sigue conservando ese aire pintoresco que siempre la caracteriza. Justo tras la Semana Santa pone en marcha todo su operativo de Feria; suele coincidir con Abril, aunque a veces sucede en pleno Mayo.
En paralelo a las corridas de toros en la Maestranza, se coloca el alumbrao; con su encendido inaugurará la noche del pescaíto y la feria oficial: correrán ríos de fino y vino manzanilla, el típico rebujito, el cante y el baile por sevillanas con vestidos de lunares. Paseos de caballos, calesas y carruajes; atracciones en la calle del infierno, toros por el día, farolillos venecianos y bombillas festivas al atardecer... el típico candil clásico andaluz ilumina las largas noche de fiesta: se trata de tapear, bailar y beber hasta bien entrada la noche, reponer fuerzas con churros con chocolate al
alba, sellar con fuegos artificiales un año más de fiesta, sabor y color... Sevilla es la Feria de Abril.
FUENTE: Adriana Navarro / Americateve.com