Poco después de iniciar operaciones, el principal indicador perdió 22%, pues fue la primera oportunidad que tuvieron los inversionistas desde junio para reaccionar al último sobresalto en la crisis económica del país. Al final de la jornada, el índice cerró con una pérdida de 16,2% mientras las acciones de los bancos casi alcanzaron caídas de 30%.
"Hay una sensación de pánico", dijo Evangelos Sioutis, analista financiero y jefe de capitales en Guardian Trust. Dijo que algunos operadores están vendiendo acciones solamente para tener efectivo porque hay muy poca liquidez en la economía griega.
"No hay compradores. El panorama no es claro", agregó.
Los mercados en el resto del mundo prácticamente no se vieron afectados, una señal de que los inversionistas fuera de Grecia prácticamente han cortado lazos con el país después de años de crisis. Las acciones europeas subieron.
La bolsa y los bancos griegos cerraron el 29 de junio, cuando se impusieron límites al retiro y transferencias de efectivo para evitar un colapso bancario ante una posible fuga de capitales. Desde entonces, Atenas reanudó las negociaciones con sus acreedores y ya reabrieron los bancos.
Se espera que Grecia vuelva a caer en recesión en 2015, poco después de salir de seis años de contracción, debido a los efectos de los controles de capital y a meses de incertidumbre sobre el futuro del país en el euro.
Por otra parte, el lunes se informó que la confianza de consumidores y empresas cayó por quinto mes consecutivo en julio, a su nivel más bajo desde octubre de 2012.
"El desarrollo negativo es el resultado del brusco deterioro en las expectativas de negocio en todas las zonas, pero también un declive reciente y significativo en la confianza del consumidor", señaló la Fundación de Investigación Económica e Industrial, o IOBE, que realiza el índice de confianza.
Grecia está inmersa en intensas negociaciones con sus acreedores para negociar los términos de un amplio paquete de rescate con vistas a un acuerdo en las próximas dos semanas.
El país necesita completas las conversaciones y conseguir más préstamos antes del 20 de agosto, cuando tiene que devolver más de 3.000 millones de euros al Banco Central Europeo.
Los negociadores de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional piden recortes más rápidos en los planes sobre prejubilación previstos por el gobierno y medidas más estrictas en un programa de pago de impuestos atrasados.
El primer ministro griego, Alexis Tsipras, afronta una oposición al nuevo rescate dentro de su partido izquierdista Syriza que podría forzarle a convocar elecciones anticipadas en otoño.
Los inconformes de Syriza piden abiertamente el regreso de la moda griega, el dracma, pero la semana pasada no consiguieron forzar un congreso extraordinario del partido antes de que se completen las negociaciones del rescate.
"El gobierno tiene que elegir entre un acuerdo humillante para firmar un tercer rescate o abandonar los acuerdos alcanzados en Bruselas y buscar alternativas para una posible salida de esta crisis", dijo durante el fin de semana el ex ministro de Bienestar Dimitris Stratoulis, un destacado crítico en el partido.
FUENTE: Associated Press
