El gobierno de extrema derecha de la primera ministra Giorgia Meloni dijo que, en lo que va de año, las autoridades de la región fronteriza nororiental de Friuli-Venecia Giulia identificaron a 16.000 personas que ingresaron ilegalmente a Italia a través de la frontera eslovena, la última escala en la ruta balcánica que algunos migrantes toman para entrar en Europa Occidental. Esta cifra se suma a las 140.000 llegadas de inmigrantes a Italia por mar, lo que supone un aumento del 85% respecto de 2022.
