El subsecretario de Estado para Asuntos Políticos, David Hale, es el último enviado estadounidense en participar en la diplomacia entre Pristina y Belgrado. Se reunió el sábado con el presidente, el primer ministro y el líder del Parlamento de Kosovo. Un día antes estuvo en Belgrado.
El primer ministro kosovar Ramush Haradinaj se ha resistido a los pedidos de Estados Unidos para suspender el arancel, diciendo que se levantará cuando Belgrado reconozca la soberanía de Kosovo y deje de impedir que se una a organizaciones internacionales.
Serbia _que no acepta la declaración de independencia de Kosovo de 2008_ dice que no participará en las discusiones facilitadas por la Unión Europea hasta que se levante el impuesto en su totalidad.
