La cifra del miércoles, aunque rebasó los 7.000, fue menor a la del viernes de más de 7.300. Las autoridades sanitarias contaron 43 nuevos brotes en 24 horas.
Los números continúan muy por debajo de los registrados durante el pico de la pandemia, cuando Francia se vio obligada a imponer un estricto confinamiento de dos meses que duró hasta mediados de mayo.
París se ha sumado a otras ciudades que dispusieron el uso obligatorio de mascarillas fuera de casa y ahora en lugares de trabajo.
Los casos nuevos comenzaron a ascender de nuevo en Francia con las vacaciones de verano. El coronavirus ha dejado más de 30.600 muertos en Francia.
