Topadoras y camiones levantaron los escombros en la avenida Champs-Elysees al día siguiente de la manifestación de unas 8.000 personas contra el impuesto. Algunos manifestantes quemaron barricadas y tablas de madera.
Los disturbios tuvieron un saldo de 24 heridos, según la policía.
Bruno Le Maire dijo a BFMTV que el lunes se reunirá con representantes de “minoristas, comerciantes, artesadon, cámaras de comercio y la federación de empleadores” para calcular el “impacto (de la protesta) sobre las ventas y nuestra economía”.
El bulevar emblemático de París y las calles aledañas quedaron cubiertos de escombros carbonizados.
