Las autoridades han batallado para rescatar a Julen Rosello después de que cayó por un angosto pozo de 110 metros (360 pies) de profundidad en el campo en el sur de España el 13 de enero.
La única señal del menor encontrada al interior del pozo es un cabello que iguala su ADN.
Las autoridades dicen que, en una jaula hecha específicamente para eso, mineros bajaban por un hoyo que fue cavado de forma paralela al pozo.
Los rescatistas calculan que necesitarán hasta 24 horas para cavar el túnel de 4 metros (13 pies) a donde se cree que está el niño.
