El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, dijo durante una visita al enclave norafricano de Melilla que “se rompe así la tendencia al alza registrada en los últimos meses”.
España fue el año pasado el principal punto de ingreso a Europa de los inmigrantes no autorizados, al recibir a 57.000 personas por mar comparado con 21.000 en 2017.
La oposición ha criticado al gobierno socialista por mostrarse tolerante con la inmigración ilegal. En esto se diferencia de otros países de la Unión Europea, como Italia, que aplican políticas intransigentes. Sin embargo, últimamente España ha tratado de reducir los arribos.
Se prevé que la inmigración será un tema importante en las elecciones generales de abril.
