Franco fue enterrado en el mausoleo al noroeste de Madrid tres días después de su muerte, el 20 de noviembre de 1975. Unas 34.000 personas de ambos bandos de la Guerra Civil Española (1936-39) están enterradas allí, en su mayoría no identificadas.
La conmemoración del martes fue vigilada estrechamente por agentes de la Guardia Civil para evitar la difusión de propaganda a favor de la dictadura. Un hombre que portaba una bandera del régimen franquista fue obligado a retirarse.
El plan del gobierno socialista de exhumar a Franco del lugar ha provocado una resistencia encarnizada de sus herederos.
