Esta semana se han destruido cuatro autobuses con bombas incendiarias, lo que preocupa al gobierno del presidente Gabriel Boric -un exdirigente estudiantil- que la víspera anunció seis querellas judiciales por destrucción de bienes públicos y ataques a personas.
Las protestas estudiantiles llevan meses y tradicionalmente son pacíficas hasta que presuntos infiltrados empiezan a levantar barricadas, lanzan bombas incendiarias a la policía e interrumpen el tránsito.
Los estudiantes marcharon por varias cuadras hasta que grupos pequeños empezaron a enfrentarse con la policía, que los dispersó con chorros de agua. Poco antes encapuchados hicieron bajar a los conductores y pasajeros de dos autobuses y los destruyeron con bombas incendiarias, dijo la policía.