Joseph Ratzinger, de 94 años, publicó una carta de disculpa, tras la divulgación de un informe sobre las violaciones sexuales a niños en Alemania, de los cuales, según el documento, tuvo conocimiento de al menos cuatro curas pederastas cuando era arzobispo de Munich.
“Una vez más sólo puedo expresar a todas las víctimas de abusos sexuales mi profunda vergüenza, mi gran dolor y mi sincera petición de perdón. He tenido una gran responsabilidad en la Iglesia Católica”, afirmó Benedicto XVI.
Ratzinger agregó en la carta que “tanto más grande es mi dolor por los abusos y errores que han ocurrido durante el tiempo de mi mandato en los respectivos lugares, que es necesario, por parte del clero, el momento de la confesión”.
“Roguemos públicamente al Dios vivo que perdone nuestras culpas, nuestras grandes y grandísimas culpas”, continuó el Pontífice Emérito.
“En todos mis encuentros, especialmente durante mis numerosos viajes apostólicos con víctimas de abusos sexuales por parte de sacerdotes, he mirado a los ojos las consecuencias de una culpa muy grande y he aprendido a comprender que nosotros mismos nos vemos arrastrados a esta gran culpa cuando la descuidamos o cuando no lo afrontamos con la necesaria decisión y responsabilidad, como ha ocurrido y ocurre con demasiada frecuencia”, admitió.
Sin embargo, Benedicto XVI negó en otro documento publicado también este martes cualquier acusación y conocimiento de los hechos que se narran en el informe divulgado en Alemania.