Pocos ahora conocen ese nombre, pero Fuller ocupa un lugar especial en la historia del exilio cubano: integró un pequeño grupo de cubano-estadounidenses que intentaron derrocar el gobierno de Castro en 1960, seis meses antes de la invasión de Bahía de los Cochinos.
Fuller, nacido en Cuba, tenía la doble ciudadanía y se enfureció cuando los rebeldes confiscaron la plantación azucarera de su familia. Navegó en una lancha torpedera con varias decenas de hombres y unas pocas armas de Miami a la isla, donde fue capturado rápidamente y fusilado.
Su sobrina Katherine Fuller visitó el panteón de su familia esta semana para rendir homenaje a su memoria. Espera ir a la isla ahora que Fidel ha muerto. Pero antes quiere festejar.
