El gorila había sido sedado y trasladado a un área médica del parque para ser sometido a diversos exámenes y pruebas médicas, tras persistir los síntomas de debilidad y apatía.
Diario Las Américas señala que de acuerdo con el portavoz del zoológico, Ron Magill, la noche del viernes fue devuelto a su casa de descanso y se le retiró el sistema de respiración artificial.
Poco después, el gorila entró en un coma respiratorio y finalmente, tras los infructuosos esfuerzos del personal médico, el animal falleció.
"J.J." arribó al Zoológico de Miami en 1983 y, tras la muerte de su padre en 1996, se convirtió en el "patriarca" de la manada de gorilas del parque, cuyo promedio de vida en la naturaleza es de 35 años.
Personal del zoológico lo describió como un "gigante gentil" que se preocupaba por su manada de gorilas en el zoológico y por sus dos hijas, Moka y Alice, según reseña El Nuevo Herald.