¿Cómo es posible algo así? Según un estudio realizado por Nerdwallet, las condiciones de los miamenses no son las mejores.
Para llegar a esta conclusión, se analizaron los siguientes aspectos:
1. Ingresos, asequibilidad y los beneficios en la salud: estas variables pueden ser el germen de un gran estrés, por lo que se han fijado en el porcentaje medio que alguien con trabajo dedica a la renta. Además, también han observado el porcentaje de la población que tiene seguro de salud. En el primer punto, Miami obtuvo un 35,86% (más de 15 puntos si se compara con lo que pagan en Toledo), mientras que casi dos tercios en la ciudad sí tienen un plan para su salud.
2. Estado de la economía local: el porcentaje de personas con ingresos por debajo del nivel de la pobreza así como el desempleo que afecta a los ciudadanos. Para bochorno de la ciudad, Miami ocupa un vergonzoso cuarto lugar con más del 30% de la población que padece una situación de necesidad, sólo por detrás de Detroit (42,30%), Cleveland (36,10%) y Cincinnati (34,10%). Por su parte, el número de personas desempleadas, pese a las mejoras, se sitúa aún en el 6,3%.
3. Conciliación de la vida laboral: Miami puede disponer de un gran clima pero... si no se tiene tiempo para disfrutarlo con la familia, casi no merece la pena. Nerdwallet se ha fijado también en el número de horas que la gente dedica al trabajo así como el tiempo perdido en el trayecto para llegar al lugar de trabajo. Resultado: la media en la ciudad es de 38 horas y media como trabajo, mientras que el trayecto consume una media hora (26,9 minutos para ser exactos).

Con todas estas variables, la Ciudad del Sol no logra brillar mucho entre las 100 urbes analizadas: se queda en un 40,22, lo que la sitúa exactamente en la última posición.
Por cierto, si se ha preguntado dónde debe mudarse para tener una mejor calidad de vida, busque en el Midwest, donde se encuentran cinco de las mejores urbes.
