Durante una entrevista concedida al periodista Juan Carlos Albelo, Báez aseguró que un empresario presuntamente vinculado al certamen le realizó una propuesta sexual a cambio de ayudarla a ganar la competencia.
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SUSCRIBITEMás de una década después de haber conquistado la corona que la catapultó a la fama internacional, su nombre vuelve a acaparar titulares tras las explosivas declaraciones de Sophinel Báez, primera finalista de Miss República Dominicana 2015.
Durante una entrevista concedida al periodista Juan Carlos Albelo, Báez aseguró que un empresario presuntamente vinculado al certamen le realizó una propuesta sexual a cambio de ayudarla a ganar la competencia.
Según su relato, el empresario le dijo de forma explícita: “Para tú ganar Miss República tú tienes que ponérteme en cuatro”. Báez asegura que rechazó inmediatamente la propuesta. Sin embargo, la controversia tomó un giro aún más delicado cuando vinculó indirectamente a Clarissa Molina con el mismo empresario.
La ex candidata afirmó que entre las participantes se comentaba que Clarissa habría sostenido una reunión privada en una habitación de hotel con dicho empresario antes de la gala final. Según Báez, ninguna otra concursante habría sido llamada a ese encuentro, una situación que, asegura, generó rumores y especulaciones entre las candidatas incluso antes de conocerse el resultado del concurso. La polémica aumentó todavía más cuando Báez sostuvo que una integrante del jurado le habría confesado posteriormente que ella era la candidata que debía ganar, pero que supuestamente “no la dejaron votar” por su candidatura.
Aunque Báez reconoció que no puede afirmar qué ocurrió dentro de aquella supuesta reunión ni aportar pruebas sobre lo sucedido, sus declaraciones han vuelto a poner bajo escrutinio la coronación que marcó el inicio de la carrera pública de Clarissa Molina. Porque para muchos observadores, el verdadero impacto de estas acusaciones no radica únicamente en lo que se dijo, sino en el hecho de que cuestionan directamente el momento que convirtió a Clarissa en una figura internacional.
Más de once años después, la corona sigue siendo la misma. Pero las dudas, los rumores y las versiones enfrentadas han vuelto a colocar a Clarissa Molina en el centro de una tormenta mediática que parecía haber quedado enterrada en el pasado. Clarissa Molina ha rechazado categóricamente las acusaciones y anunció acciones legales contra quienes difundan afirmaciones que considera falsas y difamatorias.

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