Esta joven hondureña de 17 años, que prefiere mantener oculta su identidad, está buscando un modo de conseguir documentos en este país. Su hermana le pagó a un coyote para que la trajera a Estados Unidos por miedo a que las pandillas la mataran en su pueblo natal, como lo hicieron con su hermano. Pero la travesía fue mucho más traumática de lo que se imaginaron.
Como ella, otros 52 mil de menores de edad cruzaron la frontera en los últimos nueve meses. El hecho se ha transformado en una crisis humanitaria para este país que se suman a los problemas migratorios que ya existen desde hace años. El presidente pidió a su equipo que estudien una posible orden ejecutiva que cambiaría algunas leyes migratorias.
Esta jovencita, que vivió en carne propia el drama de la frontera también tiene un mensaje desalentador para quienes quieren imitar su travesía.
Pero una vez en los Estados Unidos, su pedido es muy concreto al presidente.