“Es el concertino”, señaló Honeck, “y también mi hermano”.
Para continuar, suscribite a americateve. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITESALZBURGO, Austria (AP) — El director de orquesta austríaco Manfred Honeck salía de un ensayo con la soprano Christina Nilsson y la Filarmónica de Viena en el Haus für Mozart cuando pasaron junto a un violinista que acababa de ensayar con ellos.
“Es el concertino”, señaló Honeck, “y también mi hermano”.
Entre nueve hermanos, Manfred y Rainer hacen una inusual aparición conjunta en la nueva producción del Festival de Salzburgo de “Ariadne auf Naxos”, de Richard Strauss, que se presenta hasta el 28 de agosto. La puesta en escena poco convencional del director Ersan Mondtag traslada el escenario de Viena a Marte y está disponible vía streaming en Medici.
Otto, el padre de los Honeck, era cartero en Nenzing, Austria, y tocaba el fliscorno y la cítara en su tiempo libre.
“Quería que todos tocáramos un instrumento. No estoy seguro de si la familia Trapp estaba de algún modo en su cabeza”, comentó Manfred, en referencia al clan musical de “The Sound of Music” ("La novicia rebelde"), de Rodgers y Hammerstein.
Manfred, que cumple 68 años el próximo mes, se convirtió en director musical de la Orquesta Sinfónica de Pittsburgh en 2008-09 y en junio aceptó una extensión de contrato hasta 2032-33, lo que lo llevará a superar a William Steinberg (1952-76) como el director que más tiempo ha estado al frente de la orquesta.
Rainer, de 65 años, se incorporó a la Orquesta de la Ópera Estatal de Viena en 1981 y fue admitido en la Filarmónica de Viena tres años después. Ha sido concertino, el primer violín, desde 1992.
Una hermana, Sibylle, toca el violonchelo en la Volksoper de Viena, y un hermano mayor, Otto, fue pianista e instructor de la Ópera de Fráncfort. Matthias, hijo de Manfred, es segundo violín principal en la Orquesta Sinfónica de Viena.
Manfred, el séptimo hermano, y Rainer, el octavo, tocaron el violín de niños.
“Nuestro padre era muy constante. Quería que practicáramos todos los días, y practicaba con nosotros”, relató Rainer. “Así que él tocaba el piano y eso fue muy importante para que adquiriéramos esa rutina: tener todos los días solo una hora, pero todos los días practicar”.
Una profesora, Grete Urbanek, les daba yogur de frutas en las clases.
“No podíamos permitirnos comprar yogur en casa. Y solo comíamos carne el domingo. Los otros siete días comíamos comida local llamada ribel”, explicó Manfred sobre un platillo tradicional de harina de maíz de la zona.
Su madre, Frieda, murió en 1965 tras dar a luz a su noveno hijo. Unos años después, su padre trasladó a la familia a Viena para que los niños pudieran acceder a mejores profesores de música.
“Si no hubiera hecho esto, creo que no tendríamos esta profesión”, expresó Manfred durante una entrevista conjunta con Rainer. “Siempre me lo recuerda: una persona toma una decisión y te cambia toda la vida”.
Siete hermanos Honeck vivían con su padre en un apartamento de dos habitaciones y media, mientras que las dos hermanas mayores trabajaban para ayudar a mantener a la familia.
Rainer estudió con Alfred Staar, violinista de la Filarmónica de Viena, y a los 15 años decidió convertirse en músico profesional.
“No se me daba bien el latín. Me estaba quedando atrás y llegó la decisión: ¿repito el curso un año más o quiero ser violinista?”, contó. “Fue una decisión con la que muchos miembros de mi familia no estaban de acuerdo, pero mi padre sí”.
Rainer toca un Stradivarius de 1725 conocido como Chaconne. Se unió a Manfred y a la orquesta de Pittsburgh para conciertos en su sala de casa en 2015 y en el Festival de Música de Aspen al año siguiente, para “Fidelio” de Beethoven con la Sinfónica de Viena en el Theater an der Wien en 2020.
“Es excelente en términos de estilo, de articulación, de fraseo”, afirmó el director general de la Filarmónica de Viena, Michael Bladerer. “Cuando le dice algo a la sección, después sonará diferente”.
Manfred hizo un cambio repentino del violín a la viola en diciembre de 1982 cuando se enteró de que la Filarmónica de Viena tendría una vacante próxima.
“La audición era en abril y pensé: bueno, quiero hacerlo”, recordó, al evocar que practicaba todos los días, desde la mañana hasta la medianoche.
Manfred ganó la audición, pero en 1987 centró su atención en la dirección, al convertirse en asistente de Claudio Abbado en la Gustav Mahler Jugendorchester. Dirigió con regularidad en la Ópera de Zúrich entre 1991 y 1996, y formó parte de un trío de directores principales en la Orquesta Sinfónica de la Radio MDR de Leipzig entre 1996 y 1999.
Más tarde fue director musical de la Ópera Nacional de Noruega, de la Orquesta Sinfónica de la Radio Sueca y de la Staatsoper Stuttgart.
La Sinfónica de Pittsburgh de Manfred es la única orquesta estadounidense que participa en el Festival de Salzburgo este verano, como parte de una gira europea de 13 conciertos hasta el 10 de septiembre. Se ha convertido en el rostro de la orquesta de Pittsburgh.
“A veces bromeamos con que probablemente pasa más semanas en Pittsburgh que en Altach, su casa”, comentó la directora ejecutiva de la Sinfónica de Pittsburgh, Melia Tourangeau.
Nilsson, la soprano, nunca había trabajado con Manfred antes de “Ariadne”.
“He aprendido de él a confiar de verdad en los colores y a experimentar hasta dónde podemos llegar en los pianissimi y la suavidad”, manifestó.
Manfred atribuye a un acomodador del Musikverein de Viena el haber despertado su interés por la dirección cuando era niño, a finales de la década de 1960 o principios de la de 1970. Manfred quería ver a Willi Boskovsky dirigir el famoso concierto de Año Nuevo y se puso en la fila con su padre para conseguir entradas de pie.
“No podíamos permitirnos ningún asiento”, recordó Manfred. “Había 200 personas a mi alrededor y no tenía ninguna posibilidad de ver. Él me vio, me eligió y me puso delante de toda la gente que había estado haciendo fila todo el día para conseguir los mejores lugares de pie. Al escuchar y ver a Willi Boskovsky, me parece que esa fue una de las ocasiones en las que sentí que de verdad quería hacer esto”.
FUENTE: AP

Suscribite a nuestro Newsletter