“Ofrezco una disculpa a las aspirantes y a los aspirantes que, habiendo sido aceptados limpiamente, serán convocados a presentar el examen de control, pero es necesario para dar certeza y garantizar la equidad en el acceso", dijo el rector Leonardo Lomelí al aceptar el informe de una comisión técnica que analizó las irregularidades de la convocatoria de este año.
Los alumnos que tendrán que hacer esta prueba son los que ya habían sido notificados como aceptados y los que consiguieron los puntos necesarios en anteriores convocatorias pero ahora pudieron no haber sido seleccionados debido de las trampas de otros.
Este año fue la primera vez que la UNAM optó por hacer sus pruebas de acceso virtuales mediante los servicios de una empresa privada que supuestamente garantizaba la seguridad del examen. No fue así.
Poco después de que se dieran a conocer los resultados, hace dos semanas, comenzaron a surgir denuncias por el aumento desproporcionado de altos puntuajes en comparación con los de años anteriores. Entre ellas estaba la posible filtración de las preguntas o el uso de inteligencia artificial para realizar el examen.
El rector subrayó que reconocer los problemas que han tenido lugar y corregir los procedimientos que sean necesarios es la manera de garantizar un acceso equitativo a la prestigiosa universidad.
La UNAM fue en el pasado objeto de polémica por falta de transparencia para aclarar denuncias de altos funcionarios que presuntamente habían plagiado sus tesis.