Fíjense en Folarin Balogun, el autor de un doblete en el triunfal debut de Estados Unidos ante Paraguay. Optó jugar por Estados Unidos, donde nació, en lugar de Inglaterra, donde creció, o Nigeria, de donde provienen sus padres.
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SUSCRIBITEGENEVA (AP) — Casi todos los partidos del Mundial tienen una historia de un futbolista que podría haber representado a otro país.
Fíjense en Folarin Balogun, el autor de un doblete en el triunfal debut de Estados Unidos ante Paraguay. Optó jugar por Estados Unidos, donde nació, en lugar de Inglaterra, donde creció, o Nigeria, de donde provienen sus padres.
O el caso de Yasin Ayari, quien prefirió a Suecia por encima de Túnez, el país natal de su padre, una decisión que quedó en primer plano cuando Suecia vapuleó 5-1 al equipo norteafricano con dos goles de Ayari.
Y está Ayyoub Bouaddi, el jugador revelación de 18 años que cambió de selección nacional, de Francia a Marruecos, apenas semanas antes de que comenzara el torneo. Se comió la cancha en el empate 1-1 de Marruecos ante Brasil.
El Mundial en Estados Unidos, México y Canadá es el mayor crisol de culturas en la historia del torneo. Décadas de migración se reflejan en las plantillas de grandes selecciones europeas como Francia, Inglaterra y Alemania. Mientras tanto, muchas selecciones de África y el Caribe dependen en gran medida de su diáspora, algo facilitado por una flexibilización de las reglas de elegibilidad de la FIFA.
Decenas, si no cientos, de jugadores en este Mundial están jugando por un país distinto de aquel en el que nacieron. Muchos, con orígenes mixtos, cambiaron de lealtad al llegar a la categoría absoluta, siguiendo su corazón —o su ambición.
Franceses por todas partes
Casi 100 jugadores en este Mundial nacieron en Francia, pero apenas 23 de ellos juegan para la selección francesa. Los demás —jugadores nacidos en Francia con vínculos familiares en todo el mundo— conforman partes importantes de las plantillas de Argelia, Cabo Verde, Congo, Ghana, Haití, Costa de Marfil, Marruecos y Túnez.
Bouaddi nació en Francia y se formó en el Lille de la Ligue 1. Jugó para Francia en categorías juveniles y fue capitán de la selección francesa Sub21 tan recientemente como en marzo, pero cambió a Marruecos, de donde proviene su familia, justo a tiempo para el Mundial.
“Estoy muy orgulloso de mi decisión y muy feliz de representar a mi país, Marruecos. Mi familia está feliz y espero que vengan grandes cosas en las próximas competiciones”, indicó previo al torrneo.
El presidente de la federación marroquí de fútbol, Faouzi Lekjaa, visitó personalmente a Bouaddi en su casa y se reunió con el presidente de Lille para exponer las ambiciones futbolísticas del reino norteafricano y el entorno profesional que ofrece, según la televisión estatal marroquí.
Marruecos, que en 2022 se convirtió en el primer país africano en alcanzar las semifinales de un Mundial, depende en gran medida de jugadores de su diáspora en España, Francia, Bélgica y Holanda. Tiene 19 jugadores nacidos en el extranjero en su plantilla de 26.
El defensor Achraf Hakimi nació en Madrid y el delantero Brahim Díaz, del Real Madrid, jugó un partido con España antes de que su cambio ante la FIFA a Marruecos se tramitara en 2024.
Algunas de las mayores figuras del fútbol tuvieron que tomar una decisión. Kylian Mbappé era elegible para jugar por Camerún o Argelia debido a sus antecedentes familiares, pero eligió Francia, donde nació y se crio. Lamine Yamal, de España, podría haber jugado por Marruecos, la patria de su padre.
Los hermanos Désiré y Guéla Doué tomaron caminos distintos. Ambos nacieron en Francia, pero Désiré juega por Francia mientras Guéla eligió representar a Costa de Marfil, de donde es su padre.
No son los únicos hermanos que han terminado en selecciones distintas en el Mundial. John Souttar representa a Escocia mientras su hermano Harry juega por Australia. Nico e Iñaki Williams nacieron en España de padres ghaneses y, mientras Nico eligió jugar por España, Iñaki optó por Ghana.
Túnez intentó reclutar a Ayari, el mediocampista sueco que juega para el Brighton en la Liga Premier, para su selección nacional basándose en el origen tunecino de su padre. Sin embargo, su padre, Azzouz Ayari, se opuso. Dijo a medios suecos que sentía que su hijo debía representar al país en el que nació y se crio.
“Yo soy inmigrante, pero mis hijos no. Yasin es sueco, con antecedentes tunecinos. Quiero que juegue por Suecia porque quiero que sienta que está devolviendo algo al país que realmente cuidó de él”, señaló Azzouz Ayari al diario Aftonbladet.
Los aficionados suecos no discutirán esa decisión. Ayari anotó dos veces en el debut del equipo contra Túnez, pero moderó sus celebraciones por respeto al país de origen de su padre.
Balogun, ciudadano por derecho de nacimiento
Los dos goles de Balogun en la victoria 4-1 contra Paraguay lo hicieron —y también a su historia— más conocido para el público estadounidense. Jugó para Inglaterra en categorías juveniles, salvo un breve paso con la Sub18 de Estados Unidos, pero cambió para representar a Estados Unidos en 2023.
Eso fue posible por las reglas de ciudadanía por derecho de nacimiento en Estados Unidos: Balogun nació en Nueva York, mientras sus padres nigerianos estaban de visita.
Balogun ha citado la pasión de los aficionados del fútbol en Estados Unidos que experimentó al visitar un campamento de entrenamiento en Florida en marzo de 2023 como parte de la razón por la que decidió representar a Estados Unidos. Cuando se enteraron de que estaba en Florida, muchos aficionados lo instaron a jugar para la selección de Estados Unidos. También se reunió con dirigentes del equipo estadounidense.
“Siempre he dicho que los aficionados me dieron muchísima motivación y me mostraron muchísimo apoyo", dijo tras el partido contra Paraguay. "Lo más importante siempre ha sido poder devolverles eso. Solo quiero seguir demostrando a los aficionados que tomé la decisión correcta”.
No está claro si hubiera podido ganarse un lugar en la altamente competitiva selección de Inglaterra. En ese momento, el entonces seleccionador inglés Gareth Southgate dijo que estaban siguiendo su progreso, pero que no podían prometer nada.
Cambiar de nacionalidad no es nada nuevo en el fútbol. Algunas de las mayores estrellas del deporte representaron a múltiples países, incluido Ferenc Puskás, quien fue el líder de los “Magiares Poderosos” de Hungría en la década de 1950, pero jugó por España en el Mundial de 1962.
Esa selección española también incluyó a Alfredo Di Stéfano, compañero de Puskás en el Real Madrid, cuya carrera internacional comenzó con su natal Argentina.
En el fútbol moderno, la FIFA intervino en 2004 ante la preocupación de que jugadores brasileños estuvieran siendo naturalizados con un pasaporte con demasiada facilidad por otros países, incluido Qatar.
Se exigió una “conexión clara” con el país, que podía ser dos años de residencia o tener un abuelo nacido allí.
El entonces presidente de la FIFA, Joseph Blatter, más tarde buscó “detener esta farsa”, advirtiendo que en un Mundial de 32 equipos “tendrás 16 llenos de jugadores brasileños”.
La exigencia de residencia para jugadores de 18 años o más pasó a ser de cinco años en 2008, y una propuesta en el Congreso de la FIFA de 2011 por parte de lso Emiratos Árabes Unidos para reducirla a tres fue rechazada.
Los jugadores con doble o múltiple nacionalidad han quedado “atados” por la FIFA a cualquier selección que representaran en un partido competitivo de categoría absoluta. Quienes solo jugaron amistosos o en categorías juveniles podían solicitar el cambio.
La FIFA flexibilizó sus reglas en 2020 para permitir más cambios de elegibilidad, pero los jugadores quedan vinculados a una nación si juegan en un torneo final del Mundial o de un campeonato continental.
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El reportero de AP Akram Oubachir en Casablanca, Marruecos, contribuyó a este informe.
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Mundial AP: https://apnews.com/hub/mundial-de-futbol-fifa
FUENTE: AP

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