¿Quizá aún más asombroso? Desde entonces solo tiene dos victorias en la Gira de la PGA. Sólo ha jugado una vez en el grupo final de un major.
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SUSCRIBITESOUTHPORT, Inglaterra (AP) — Jordan Spieth estaba a cuatro días de cumplir 24 años cuando desplegó pura magia en la última hora en Royal Birkdale para ganar el Abierto Británico y completar el tercer tramo del Grand Slam. Este ha sido uno de los desenlaces más asombrosos en un major.
¿Quizá aún más asombroso? Desde entonces solo tiene dos victorias en la Gira de la PGA. Sólo ha jugado una vez en el grupo final de un major.
Lo que no ha cambiado es su optimismo de que puede volver a su mejor golf, por más lejos que eso parezca para un jugador que es el número 51 del mundo, que no ha estado en el Championship Tour los últimos dos años y que no ha estado en la pelea para gana run major en los último cinco años.
“Si renuncias a alcanzar tu techo, entonces no le veo sentido a seguir jugando”, indicó Spieth el lunes. “Así que para mí siempre se trata de que haré todo lo que pueda para intentar estar en lo más alto del mundo, porque sé que puedo. Ya lo he estado. Es bueno tener un proyecto”.
Ese proyecto lleva ahí casi una década: la persecución del Grand Slam calendario que terminó con un bogey en el hoyo 17 en St. Andrews en 2015, su título del Abierto Británico dos años después y jugar en el grupo final en Carnoustie en 2018 mientras intentaba conservar la jarra de clarete.
Siente que va por el camino correcto y que sigue recibiendo una mala mano. La analogía que usó a principios de este año fue la de tener una mala racha en la mesa de blackjack, quedarse porque en cuanto se levante, seguramente la suerte cambiará.
Spieth sigue en la mesa.
“Estoy bastante frustrado con los resultados considerando que sé dónde está mi juego”, comentó. “Es mejor de lo que era hace cuatro o cinco años cuando volví al top 10 del mundo. Sin duda es mejor que entonces. Simplemente no se está reflejando del todo en los resultados”.
“Al mismo tiempo, es una mentalidad de mantener el rumbo”, añadió. “A veces te recompensan de inmediato, como me pasó entonces quizá de una manera un poco afortunada, y entiendo que a veces se demora. Y así es como se siente ahora mismo. ... Así que solo estoy esperando esa oportunidad”.
Volver a Royal Birkdale al menos le permite recordar lo que se sentía caminar hacia el green del 18 con la victoria asegurada, sentado al borde de un búnker mientras decenas de fotógrafos captaban la imagen de un joven de 23 años al que entonces a menudo llamaban el “Niño de Oro”.
Lo que no puede revivir es el cierre. Perdió el liderato en el hoyo 13 aunque su bogey se sintió como si hubiera “robado” un golpe: tomó un drop con penalidad desde una duna cubierta de hierba alta, pegó un golpe a ciegas desde el campo de prácticas y limitó el daño con un chip y un putt para bogey, como siempre.
Luego llegó el hierro 6 que casi embocó en el hoyo 14 de par 3 y el putt de águila de 50 pies en el hoyo 15 de par 5 y dos birdies más.
“Quizá el mejor golpe y el mejor putt que he hecho ya no existen”, dijo Spieth con una sonrisa.
El hoyo 14 de par 3 ya no está. En su lugar, el R&A quiso que el hoyo 15 se jugara como el número 14, y construyó un nuevo hoyo 15 de par 3 que mide 241 yardas y que aún no ha recibido muchas reseñas positivas.
“Indeciso”, dijo Rory McIlroy la semana pasada.
“Como siempre ocurre en los pares 3, hay que esperar a que se juegue un torneo para ver cómo se comporta el par 3”, expresó el lunes Tommy Fleetwood.
Quizá el mayor cambio para Spieth sean las condiciones. En 2017 estaba húmedo, verde y frondoso, con el viento soplando desde la dirección opuesta. Ahora está mayormente amarillo, quebradizo y firme, y gran parte de Inglaterra está lidiando con una ola de calor.
“Se va a jugar bastante diferente a la última vez que estuvimos aquí. También hemos tenido viento en contra los últimos dos días”, afirmó Spieth. “Hoyos que están cerca de ser alcanzables desde el tee pasan a requerir hierros medios a largos, y con el cambio de viento, la diferencia entre jugar contra el viento y a favor es tan dramática aquí que elegir una estrategia va a ser clave”.
Un cambio de escenario quizá no sea lo peor para Spieth. Llegó durante el fin de semana y revivió algunos de esos golpes en el tramo final, al menos en los hoyos que aún están. Pero a esta altura de su carrera, se trata más de mirar hacia adelante.
“Siempre me comparo un poco conmigo mismo en mi mejor nivel, pero no para intentar ser exactamente el mismo jugador, sino más bien porque sé que puedo hacerlo. Sé que mi techo está donde estaba ese nivel, y voy a esforzarme por alcanzarlo con el tipo de jugador que soy ahora”.
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FUENTE: AP

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