SAO PAULO (AP) ? Un francotirador policial pidió permiso para dispararle a un hombre armado al que vio en las cercanías del lugar donde la presidenta Dilma Rousseff y otros funcionarios miraban el partido inaugural de la Copa del Mundo el 12 de junio en Sao Paulo, informaron las autoridades policiales el viernes. Se le negó el permiso y el sospechoso resultó ser otro agente policial.
Más de 60.000 personas asistían al partido en el estadio Itaquerao.
Adriano Moneta, un funcionario de prensa de la Secretaría de Seguridad Pública paulista, confirmó el incidente y dijo que un "error de comunicación fue reparado rápidamente". No quiso revelar otros detalles.
El diario Folha de S. Paulo, el primer medio en divulgar el hecho, informó que cuando el francotirador vio al hombre uniformado que se acercaba a Rousseff, el presidente de la FIFA Sepp Blatter y el secretario general de la ONU Ban Ki-moon, y pidió permiso para dispararle por creer que el uniforme era un disfraz.
Se le dijo que aguardara.
Minutos después, un agente que seguía las imágenes en los monitores en la sala de seguridad del estadio identificó al sospechoso como un agente de policía, del que posteriormente se supo que investigaba una amenaza de bomba. El hombre se alejó rápidamente, según Folha de S. Paulo.
Moneta dijo que no haría declaraciones sobre la supuesta amenaza de bomba ni por qué el agente se hallaba en las cercanías de Rousseff y los demás funcionarios.