MANAGUA, Nicaragua (AP) ? Un total de cinco muertos y 24 heridos es el saldo de dos ataques armados contra autobuses de simpatizantes del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional, que regresaban a sus comunidades en el Norte de Nicaragua después de participar en el acto de celebración del 35 aniversario de la revolución que derrocó a la dictadura somocista el 19 de julio de 1979, informaron fuentes oficiales.
Zadrach Zeledón, alcalde de la provincia de Matagalpa y secretario político del FSLN en la zona, indicó al oficialista Canal 4 que el ataque se dio a la 1.00 horas locales (0500 GMT) en el kilómetro 60 de la carretera Panamericana Norte, a la altura de una comunidad conocida como "Las Calabazas" y que en el mismo murieron dos hombres y dos mujeres.
"La indignación que tenemos es profunda, y nos llena hasta de una gran impotencia, de ver cómo se dio una situación tan cobarde, criminal, una masacre a mansalva", dijo Zeledón.
"Se ensañaron contra gente humilde, gente sencilla, gente que venía de celebrar cívicamente, de celebrar con tanta alegría, con tanta esperanza, un aniversario de nuestra revolución", añadió el alcalde, tras calificar el hecho de "crimen de lesa humanidad que debe ser castigado con todo el peso de la ley".
La mayoría de los miles de simpatizantes sandinistas que participaron en el acto de 35 aniversario de la revolución volvieron a sus hogares cerca de la medianoche del 19 de julio, debido a que el discurso central del presidente Daniel Ortega concluyó casi a las 22.00 horas.
El otro ataque se registró entre las comunidades de San Ramón y El Jobo, al norte de Matagalpa, y en éste murió un hombre mientras que otro fue herido por un balazo en un pie.
Hasta ahora ni las autoridades de la Policía Nacional ni del Ejército han brindado información de los hechos. Tampoco ha habido nadie que se atribuya los ataques. De acuerdo con información extraoficial a la que The Associated Press tuvo acceso se ordenó hacer un barrido hasta dar con los responsables.
El disidente Movimiento de Renovación Sandinista emitió un comunicado en el que condenó la acción y pidió a las autoridades dar con los responsables. "Hemos demandado al régimen de la familia Ortega que respete plenamente los derechos humanos de los nicaragüenses, en particular el derecho de libre organización y movilización. Exigimos por tanto, de cualquier otra fuerza o grupo armado, de la naturaleza que sea, que los respete igualmente", indica el documento.
Dirigentes de la oposición política en Nicaragua y obispos de la iglesia católica en el norte del país afirman que existen grupos de personas que se han alzado en armas para combatir al gobierno de Ortega. Tanto la Policía como el Ejército lo han negado y han asegurado que se trata de grupos delincuenciales a los que se les da seguimiento.